De Balonmano Sant Quirico al Handbol Sant Quirze.

Sant Quirze del Vallès tenía una población de unas 1500 personas en 1953, así como una agricultura muy importante en una época de penuria económica; además hacia poco tiempo que se habían arrinconado las tarjetas de racionamiento de la postguerra.

Había pocos coches circulando por las calles llenas de polvo, y pasarían más de 20 años antes que llegara la autopista. Sí había muchos carros, caballos y mulas. Desplazarse a Sabadell o Barcelona en tren era relativamente sencillo, pero cualquier otra parte era una aventura dada la falta de autobuses y ferrocarriles, o por su exasperante lentitud.

No había televisión en el pueblo, aunque sí un cine; mucha gente tenia radios en sus casas; eran pocas las actividades de ocio, y los sábados se trabajaba. Poca gente iba a la playa, y las segundas residencias eran sólo para los millonarios de antaño.

Tampoco había democracia, ni partidos políticos, ni Generalitat, pero sí había mucho espíritu nacional. Se hablaba catalán cuando se podía, siempre en la intimidad … si no te podías llevar un golpe o algo peor. Oficialmente se tenia que decir: “En San Quirico de Tarrasa se ha fundado un club deportivo llamado Balonmano San Quirico”

En este ambiente nació el Handbol Sant Quirze, alias Balonmano Sant Quirico del momento. Con dificultades para encontrar horas de entreno y partidos, unas instalaciones precarias y muchos problemas para desplazarse, empeorados por falta de capital. Nada era fácil en aquellos tiempos si no se tenía mucha ilusión.

Seguro que la falta de opciones de ocio ayudó a los que iniciaron esta aventura e hicieron que en poco tiempo el balonmano fuera una de las actividades que más gente y pasión generaba, y que al mismo tiempo representara una población que quería olvidar peores tiempos, y volver a disfrutar de pequeñas ilusiones.

Y así empezó el Handbol Sant Quirze, que tras la llama de aquel espíritu fundador ha ido pasando de unos a otros, y sin ser extinguida en ningún momento, ha llegado hoy hasta nosotros.

Aunque popularmente el balonmano es un deporte reciente, y que sus primeras apariciones en la península fueron a finales de los años 20, principios de los 30 en contexto de las esferas militares, Homero ya describe en Odisea un juego de balón con mano llamado “juego de Urania”. También en la edad mediana los juegos con balón eran comunes en la corte, aunque no contara todavía con un reglamento.

Se podría decir que la práctica de jugar con un balón y las manos cómo deporte, data del siglo XIX, cuando se popularizó entre los gimnastas como complemento a sus entrenamientos. Muchos documentos apuntan como precursores del actual balonmano el raffballspied de Konrad Koch, el hazena checo o el handbol danés.

El nacimiento de esta disciplina deportiva tiene dos teorías. Una afirma que el profesor berlines de educación física Max Heiser, buscando un juego que divirtiese a sus alumnos tras la postguerra, ideo un sistema de meter goles con la mano en una portería. Posteriormente, su compatriota Carl Schelen inventaría un juego llamado Handbal, idéntico en reglamento al futbol, aunque jugado con la mano. La otra teoría también bastante extendida propone que el balonmano fue creado en Uruguay, ideado por el también profesor de educación física Antonio Valeta, creador de otros juegos de balón. Conocido popularmente cómo balón, empezó a ser practicado en 1916, y dos años más tarde se disputaba el primer partido oficial en el estadio de Monteviedo.

La llegada del balonmano al territorio español es parecida a la de otras partes, primero popularizándose el balonmano a once, dónde los equipos eran de once jugadores cómo en el futbol, y finalmente la versión con siete jugadores fue consolidándose. La federación Española de Balonmano se creó en 1941, y en la temporada del 1942-43 se celebró el primer campeonato de España. La federación de Barcelona se fundó el 1955, y la Federación Catalana en 1982.

 

Los inicios del balonmano en Sant Quirze

El balonmano es un deporte que empezó a practicarse en Sabadell el año 1944, bajo la salvaguarda del Frente de Juventudes. En un breve tiempo, esta innovadora actividad empezó a llamar la atención de los jóvenes de Sant Quirze, muchos de los cuales trabajaban en las fábricas textiles o estudiaban en Sabadell.

Algunos iniciaron su relación con el balonmano jugando en equipos de dicha ciudad, ya que tuvieron que pasar ocho años antes que el balonmano consiguiera un equipo en la población vecina de Sant Quirze.

 

Acción Católica: El primer equipo

El año 1952, bajo el nombre de Acción Católica, nace el primer equipo de balonmano en Sant Quirze. Josep Maria Campmajó Samaranch, Emili Valero Reig, Josep Martí Carbó, Josep Simó Deu, Jordi Ribas Brullet, Valentí Vidal Morera, Joan Vendrell Muñoz i Antonio Garcia Sánchez fueron sus primeros jugadores.

Vestidos con una camisa verde y pantalón rojo, uniforme copiado de un equipo de baloncesto norteamericano que vino con la sexta flota a disputar partidos por toda Cataluña. Acción Católica disputa su primer partido contra el equipo de los Canarios de Sabadell. Las primeras camisetas usadas por los jugadores fueron confeccionadas por Jordi Ribas, y costaban 33 pesetas, un precio elevado en su momento, que hizo que las madres de algunos jugadores tejieran ellas mismas las equipaciones.

 

Los 7 machos

Rápidamente augmentó el número de jóvenes de Sant Quirze interesados en jugar a balonmano, y pronto apareció un segundo equipo con un nombre singular: Los 7 Machos. Vestidos primeramente con una camiseta negra, y adoptando más adelante los colores azul y blanco, jugaron su primer partido contra Acción Católica, arbitrado por Joan Vendrell. Nadie recuerda el resultado de éste partido amistoso, pero lo que todos los participantes recuerdan son los nervios y la intensidad del partido, en el que se llegó a las manos.

Los 7 Machos se reunían en las escaleras de la Cooperativa, y entrenaban y disputaban sus partidos en la pista parroquial. El coste de practicar su deporte favorito era de 10 pesetas en un inicio, que luego augmentó a 15, a diferencia de Acción Católica, que podían hacerlo gratuitamente. Dos de los jugadores de Los 7 Machos provenían de Acción Católica. La tradición popular siempre ha intentado encontrar diferencias entre ambas formaciones, pero la rivalidad entre ellas era meramente deportiva, cosa que queda evidenciada con la construcción de la pista deportiva, en la cual participaron miembros de ambos equipos, entre los que había buenas amistades.

Durante los primeros años de partidos, no se disponía de vestuarios, y los jugadores se cambiaban en la casa de Cal Guerra, que hoy es el edificio del ayuntamiento. Después de los entrenamientos, los jugadores se bañaban en la charca de la masia de Can Feliu, siempre que el tiempo así lo permitiera por supuesto.

La fusión o el nacimiento del Handbol Sant Quirze

El año 1953 y bajo la organización del Frente de Juventudes y Educación y Descanso, se celebra el primer torneo de balonmano nocturno, en el cual participan los equipos de Sant Quirze. Los 7 Machos no pudieron inscribirse con su nombre original por directrices de la organización, así que cambiaron su nombre a Atlético de San Quirico.

El Club Balonmano San Quirico nace de la fusión de los equipos Atlético San Quirico y Acción Católica en septiembre de 1953, justo después del torneo nocturno del Frente de Juventudes

La gran cantidad de aficionados y jóvenes interesados en formar parte del equipo hizo que des de un inicio se crearan dos equipos (A y B). Los primeros jugadores el Club Balonmano San Quirico fueron Josep Gomariz, Josep Argemí, Julio Francisco, Francisco Andrés, Quirze Farré, Frederic Folch, Josep Martí i Emili Marsol. El segon equip el formen Josep Cambre, Jaume Olivé, Antoni Turu, Albert Gubianes, Feliu Olivé, Antonio Aguilar, Josep Maria de la Paz i Ramon Parra. Algunos de los jugadores de los equipos originales Los 7 Machos y Acción Católica, cómo Emili Valls, Jordi Ribas i Valentí Vidal pasaron a formar parte de equipos de Sabadell tras la fusión.